De la artillería pesada del béisbol al juego “guarro” del fútbol: Anécdotas de un cronista

EAST RUTHERFORD, NEW JERSEY – JULY 19: Rodri #16 of Spain lifts the FIFA World Cup Winner’s Trophy after the team’s victory following during the FIFA World Cup 2026 Final match between Spain and Argentina at New York New Jersey Stadium on July 19, 2026 in East Rutherford, New Jersey. (Photo by Hector Vivas – FIFA/FIFA via Getty Images)

Por: Tele

Fecha: 22 de Julio de 2026

Queridos amigos de Hablemos, Tele, qué fascinante es el mundo de los deportes y, sobre todo, las pasiones que despierta en quienes lo vivimos desde el micrófono o las redes sociales. A veces, un simple comentario de cortesía te puede meter en el ojo del huracán sin tú ni siquiera buscarlo.

Hace unos meses, cuando se jugó el Clásico Mundial de Béisbol, todos dábamos por sentado que la República Dominicana arrasaría. Tenían una artillería pesada, un auténtico “Dream Team” que parecía tener el triunfo asegurado en el bolsillo. Cuando quedaron fuera, compartí con ustedes un artículo que titulé “Mundial 2026: ¿Qué rayos pasó con el Dream Team Dominicano?”. Sé que a muchos de ustedes les gustó y generó un debate fabuloso, porque en el deporte, la lógica no siempre tiene la última palabra.

El peligro de los malentendidos en la red

Pues bien, el pasado domingo revivimos esa misma intensidad con la final del Mundial de Fútbol entre España y Argentina. Tras el silbatazo final, decidí dejarle un mensaje genérico de aliento a un querido colega de la radio argentina, expresando mi pena porque sus muchachos no lograron la hazaña.

La sorpresa llegó cuando un usuario desconocido me respondió con la artillería pesada: “Tele, tu equipo perdió porque jugó muy guarro”.

Me causó gracia el uso de la palabra “guarro” (que para ellos significa jugar sucio o rudo, haciendo alusión a la expulsión y las tarjetas de la albiceleste), pero lo más divertido fue el enorme malentendido. El buen amigo asumió de inmediato que yo iba con Argentina, cuando la realidad es que por dentro yo estaba celebrando la victoria de España.

Al igual que pasó con el Dream Team dominicano en el béisbol, el fútbol nos demuestra que las pasiones corren tan rápido que a veces la gente dispara comentarios antes de verificar hacia dónde va el balón. Al final del día, estas son las pequeñas grandes anécdotas que nos deja este hermoso oficio: conectar, debatir y, de vez en cuando, aclarar los malentendidos con una buena sonrisa.

Y ustedes, mis lectores, ¿alguna vez los han “metido en el equipo equivocado” por un simple comentario de cortesía? ¡Los leo en los comentarios!

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