Si te atreves a opinar en las redes, prepárate para la artillería

Por: Tele Figueroa

Fecha: 1ro de Noviembre de 2025

Introducción

Este es un tema que, lejos de buscar ser controversial, lleva la firme intención de reconocer que estamos en un bache y que de alguna manera, hay que decirlo. ¿Qué sucederá al final de todo esto? ¿Saldremos de él? La verdad, no tengo la menor idea. También admito que nadie me ha pedido que lo haga, pero como ciudadano responsable, lo voy a redactar.

Es muy posible que venga un poco de artillería pesada; quizás no aquí en nuestra página, pero sé muy bien que en otras plataformas ha sucedido. Yo, que soy antiguo y receloso para muy pocas cosas, confieso que soy un poco intolerante con la vulgaridad. Lo bueno es que he aprendido algo clave: si estoy seguro de que lo que expresé y escribí es la verdad, y aun así no es del agrado de algunos que se autodenominan “modernos”, simplemente recojo el guante y la bola, y me voy para casa tranquilo y directo al Shack.

La pizarra de la intolerancia

Varias personas en las redes sociales no acaban de comprender que lo que escriben es una pizarra de información para un público diverso; gente igual que ellos a la que le puede …o no… interesar lo que publican diariamente. A muchos no les agrada y, simplemente, siguen de largo. Otros, con todo su derecho, dan su sincera opinión, en la mayoría de los casos con muy buena intención. ¿Qué de malo tiene que me guste algo o no? Eso es completamente normal.

Hablando de ti, no contigo

Lo interesantísimo es cómo responden algunos: “Si no te gusta, bloquéame, no me leas y vete a otro lugar”. Lo que no comprenden es que uno tiene derecho a opinar sobre lo que exponen públicamente. Como dice mi hija: “Yo estoy hablando de lo que publicas; no estoy hablando contigo”.

El valor de una crítica

Deberían agradecer que alguien lea sus artículos y les ofrezca una opinión. Eso lo único que significa es que a quien lo leyó le interesó el tema y aporta para que se evalúe. Esa acción debería tomarse como un cumplido: alguien dedicó su tiempo, se interesó y cree que hay un ángulo diferente que no encaja con el argumento expuesto.

Fuego cruzado de terceros

Desgraciadamente, no es así. La respuesta común suele ser el insulto de cualquier calibre. Y resulta curioso que, a veces, tú opinas en tu propia página sobre un artículo y el autor original o no te contesta o te da las gracias. Ahí es donde viene lo bueno: personas ajenas al asunto te bombardean con críticas e insultos, incluso cuando el propio aludido ya aceptó tu mensaje de buena gana.

El rumbo perdido de un pueblo

El que se atreva a opinar en contra de Bad Bunny o del negocio que tiene una dama localmente en nuestra isla , cuyo nombre, valga decir, va en detrimento de la dignidad de la mujer, que se prepare, porque le van a tirar con artillería pesada. Hemos perdido nuestro rumbo como pueblo y queremos actuar de forma hermética, aislados del sentido común. “Yo hago lo que me dé la gana y, si no te gusta, bloquéame o vete pal car…jo”. Eso es lo que se escucha a diario.

Un panorama “sucio difícil”

Qué mal estamos, compueblanos. ¿Cómo vamos a salir de este hoyo de vulgaridad y a enderezar nuestro país? Con los enormes triunfos del Conejo Malo, dentro y fuera de la isla, está «sucio difícil». Y con la mencionada dama llevando sus productos hasta los teatros, ferias y lugares públicos, no veo cómo podamos salir del bache.

A mi manera y en son de paz

Yo no necesito que todos estén de acuerdo conmigo, ni tampoco los obligo a que lo estén. Lo que sí necesito es que me respeten y si no me respetan, voy a buscar la manera de que así sea.

Fijense lo fácil que es contestar,…si es que quieres…, “Tele, lo que expresas en el parrafo anterior, no coincido con tu apreciación y te quiero explicar porqué”. Y puede que aún no coincidamos, pero la vida es así…respeto…y buen diálogo… evita confusiones y problemillas.

Tampoco estoy tratando de que me canonicen o de que me vean como “San Tele”, el puritano que no acepta las palabras “modernas” (como llaman muchos para justificar todas estas incongruencias). Yo he vivido mi vida intensamente, soy de barrio y en mis tiempos corrí hasta de capota y todo. Pero, como he dicho en muchas ocasiones, doy mi parecer como ciudadano responsable porque “I do it my way” y evito confrontaciones estériles con desconocidos. Evito por completo la guerra de comentarios en Facebook, o la ya conocida “e-mail war” donde nadie gana y todos pierden. Y ustedes, por favor, no caigan en ella.

Un consejo de amigo

Leo, escribo, socializo, disfruto de mi familia y de mi pasatiempo favorito, el “Ham Radio“. Pero, de vez en cuando, por favor, consideren y respeten mis consejos y los de otros. Nuestra única intención, por lo menos aseguro que la mía….. es ayudar.

¡Vamos mal, mi pueblo, vamos mal!

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