El Retiro con sus ventajas y desventajas, según “Yours Truly”. Un relato para meditar.

Por: Tele Figueroa

9 de Abril de 2026

Condiciones de un Retiro feliz!

Un gran y buen amigo, en una conversación teléfonica que tuvimos hace varias semanas, me preguntó, Oye Tele, ¿”y como te va con tu retiro”?

Aparte del dolor que aun sentía de la reciente cirugía en mi rodilla izquierda, como que me “aguanté” en contestarle. Creo que sé porque fue que hice una pausa, y no fue por lo de la rodilla, fue por algo medio tonto que no voy a discutir, pero para serles sincero, en lo general, me ha ido muy pero que muy bien, gracias al Todopoderoso. Eso fue lo que le contesté y alguito más de lo que les voy a narrar a continuación.

El retiro tiene que ser planificado, evaluado y si es posible por alguien o grupo experto en la materia, antes de tomar la decisión de “sí o no”. En mi caso reconozco que aún existen algunos detallitos y ‘recobecos” que tiene esta importante etapa de nuestras vidas, y que a veces uno no se da cuenta de los que ha resuelto, de los que están inconclusos y de los que aún no se han materializado. Esto es debido a que nos quedamos callados planificando o llevándolos a posibles soluciones en nuestro interior y no los exteriorizamos hablando con personas de confianza que te pueden ayudar. Hay algunos, bien pocos, que he tenido que recurrir al “Plan B”. Tengo la enorme ventaja de que mis tres hijos, mis yernos, nietas y otras personas cercanas me han escuchado y me han dado sus valiosas opiniones.

En adición, y para suavisar mi tiempo libre, practico un pasatiempo desde temprana edad (Radioaficionado) que ha sido importantísimo en mi formación personal. Me ha brindado mucha diversión y la oportunidad de tener bastantes amistades en distintas partes del mundo.

Tener buen humor : Me enorgullece decir que trato y logro de tener un buen sentido del humor en todo momento, gracias a Dios. Créanme que tener buen humor me funciona en un 99.9% de las veces a poner en marcha mis planes. Me da ánimo y es como un bálsamo que tonifica y le da calma a mi cuerpo. Prueba de esto que les narro, es que cuento con la ayuda incondicional de mis nietos los cuales siempre me celebran mis chistes, por más “mongos” que sean. Asi que éllos honran además de Padre y Madre a su abuelo. Ja, Ja, ja. ¿Verdad Carlos Papá? Le pregunto, porque a veces cuando está presente, se resiste a celebrarlos.Ja,Ja,Ja.

Pero no vine a filosofar o tratar de dar cátedra de algo de lo que la mayoría de ustedes deben saber. Quiero entonces contarles sobre algunas de las metas en las que he tenido que usar el Plan B, y otras, pues, me las reservo, Se van a fijar que parecen chistes, pero no, no lo son. Hablo o cuento en “serio”, como siempre. He aquí algunos:

1. Adquirír una bicicleta, de estas comunes para ejercitarme durante el retiro, por allí, por las veredas de “Aliana Trails”, que por cierto son preciosas, con pequeños embalses o laguitos y que de vez en cuando algún vecino reporta que divisó un caimán (alligator). Que rico, ¿no?

Resultado: Miren, miren, la chica, mi vecina de la residencia que colinda con la mía, pegadita al lado, en “Aliana subdivision”, la que tiene una puerta que entra a mi casa desde la suya, pues imagínense, puso el grito en el cielo y dijo que “nonina”. Yo acepté el rechazo a mi idea porque sin lugar a dudas ella tenía y tiene toda la razón. Me abochorné un poco porque yo fui y sigo siendo “Gerente de Seguridad Ocupacional” y caerse de una bicicleta a estas alturas de mi vida, es algo bien serio. A la chica le digo, “Se lo que vas a decir, algo así como, “No te voy a durar,etc, etc, etc.”

Caso cerrado, aunque vienen unas de tres ruedas para personas elevaditas en edad (triciclos). Quizás trate, Hummmm.

2. Aprender a cocinar.

Resultado: Como dice o decía un comentarista deportivo allá en mi islita, “Sucio difícil”. He tratado con algunas recetas y me han salido bien, bueeeeno, casi bien, pero sinceramente, cocinar no es lo mío. Ya es tarde pa” ablandar granos.

Le doy gracias al “Air Fryer” y a su libro de instrucciones. Tambien al magnífico “Blender” que mis nietas me regalaron. Puedo hacer hasta sopas calientes en él. Ah, y las batidas “smoothies”, me salen de “show”. El “Juicer” ni se diga, es excepcional. La cafetera, que tiene de todo y que me convirtió en “Barista” no profesional, es algo que vale la inversión de quien me la regaló. Lo que les quiero decir es que al automatizarme en la cocina, ha resuelto en parte, esa meta inconclusa. Me creen, ¿verdad?

Comentario aparte: No fue hasta hace poco que averigué que hace algún tiempo existe un Colegio Barista en Puerto Rico, el cual está ubicado cerca de la estación del Tren Urbano, Estacion Torrimar, y dicho Colegio Barista es para aquellos que quieran ser expertos en hacer café de una forma fina y profesional, es decir, convertirse en “Baristas” de profesión. Se ve que hay muchos niños y niñas asistiendo a dicho Colegio también. Esto me lo confirmó el “Boricuazo”, pero el de acá, el de “Houston”. Aquí tengo que ser sincero y confesarles que tengo grandes dudas al respecto. Si alguno de ustedes tiene información contraria a la anterior, favor de desmentir al “Boricuazo” vaquero.

Gracias también a “Uncle Bens” y a los paquetes de “Rice Coliflower” de “Costco, sopas de “Panera” (gracias Elvia Iris, Elvia María e Iris del Carmén), de “Central Market, de “HEB”, de “Walgreens”, a “Green Giant”, a “Bird’s Eye” y otras ayudas y asistencias más que me hacen la cocina mucho más fácil y sencillo. Esto sí se llama cocinar. Aqui me catalogo, bueno.

3. Finale: Vamos a terminar por ahora lo del Plan B con lo siguiente, pero antes quiero felicitar a mi querida madre, a mi querida esposa, a mis dos hijas y a mi hijo, porque hacer comida para tanta gente, y que guste,… wow…no es un pellizco de ”ñoco”. Ahora es que de propia carne y esfuerzo me he dado cuenta de que no era o es cosa fácil, ni para éllos ni para mi.

Pero lo que más detesto, y no tengo alternativas es, FREGAR. “Cónchole”, me da dolor de espalda, he tratado de fregar sentado, he pensado comprar unas de esas sillas que se usan en los cocinas que tienen mesas altas, “stools” (creo que es el nombre). Se me han “rompido” (sé que se escribe “roto”), vasos, vasijas de cristal, pero para que lean y sientan mi coraje lo voy a escribír erróneo. Perdonen el “cónchole” pero entiendo que esa palabra es oriunda de Francia, y yo no se hablar frances. Cuando la vasija de cristal o cerámica o el vaso se cae al piso, luego de limpiar el reguero de vidrios, por los próximos tres meses, sigo encontrando pedacitos por todos los rincones. Rinden que se acabó.

Luego les hablo de los tres huevos que puse en el microondas a calentar (esos que vienen en paquetitos plásticos, ya hervidos y sin su cáscara). Bueno, la explosión se escuchó allá en Ponce, PR. Y también habían pedacitos blancos y amarillos por todas partes.

Entonces, aqui es que viene lo bueno. Me tengo que lavar las manos como cuarenta veces luego de fregar, pues el olor a grasa se me queda “pegao”. Hay unas personitas bien cercanas a mi, por aquí al ladito, que me “bulean” por ese pequeñín detalle.

Pero no me rindo. Tengo que seguir adelante y lo lograré, aunque ustedes no lo crean.

Gracias por leer hasta aquí. Se los agradezco al igual que por cualquier sugerencia que a bien deseen aportar. Acepto invitaciones a comer. Por favor, que la comida esté baja en sodio. Y durante la comida, no quiero hablar de cocinar, “please”.

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