Sabiduría y Radioafición al Volante

El Arte de Ceder: Lecciones desde el Volante

Controlar el temperamento es un arte; he aprendido que es mejor ser mediador que heredar conflictos ajenos. Un ejemplo fue cuando cambié mi viejo Volvo 740 por un flamante Toyota Camry. Como Gerente de Seguridad, mi ritual diario de estacionar perfectamente en reversa provocaba las bromas de mis colegas. Incluso me desafiaban con mi pasión de radioaficionado: “¿A que no te atreves a perforar el techo del Camry para ponerle la antena larga como al Volvo?”, decían entre risas.

Yo lo tomaba con humor, hasta que un día llegué cargado de problemas. En lugar de explotar ante sus bromas, elegí la calma: “Señores, hoy no es mi mejor día y sus ocurrencias me han hecho sonreír. Valoro su amistad”. Esa respuesta no solo me trajo paz, sino que les dio una lección de prudencia que cambió el tono de nuestra relación para siempre.

Leave a comment